|
En una particular historia de
David contra Goliat, Lynette y Michael Ordman demandaron a la BBC en
una campaña de quejas por cobertura antisemita del consorcio
Británico. El día 18 de Marzo, tras una singular campaña de acoso y
derribo, BBC emitió una circular de prensa sin precedentes,
admitiendo "errores" en la cobertura del conflicto – el
primer logro similar en casi un año. Pero ahora la caja de Pandora
se ha abierto, y multitud de personas que observan y graban
determinados comentarios en la BBC, han comenzado a lanzar sus
quejas. El asunto está tomando tales proporciones que organizaciones
civiles amenazan con dejar de pagar impuestos si con ellos se
subvenciona a la BBC (como es el caso), al tiempo que la tendencia
de "cartas de queja y algo más" comienza a extenderse a otros
foros. El diario liberal The Guardian, furiosamente anti Israelí,
parece ser el siguiente en caer, víctima de una campaña de boicot
entre sus suscriptores.
|
Lynette y Michael Ordman son una pareja Británica soberanamente
cabreada tras un programa emitido en BBC2 el 7 de Junio del
2003, titulado "Dan Cruickshank, camino del Armagedón".
El documental, de 90 minutos de duración, se centró en explorar
los peligros supuestos del conflicto. Aunque quejarse a la
dirección no produjo ningún resultado, los Ordman, residentes en
Stanmore, no se detuvieron allí, y llevaron sus quejas, esta vez
redactadas por un abogado, al comité del defensor de la BBC, un
organismo de la corporación a caballo entre "cartas al
director" y "comité de hacienda", encargado de
supervisar el gasto de los contribuyentes. Tras esto, la BBC
reconoció que el programa "contenía tanto errores como
escenificación engañosa". |
 |
En una sección acerca del
conflicto de la Basílica de la Natividad, por ejemplo, la BBC
admitió haber dado la impresión de que un tanque de las IDF había
disparado contra la iglesia. Después, Cruikshank (el presentador)
divagaba acerca de los métodos coloniales de adquirir tierra, una
suposición que BBC admitió, estaba fuera de lugar. En una secuencia
de la masacre de Hebrón del 94, en la que un grupo de colonos
intercambió fuego con un grupo de Palestinos armados, BBC aseguró
que habían muerto un total de 70 Palestinos civiles, cuando la cifra
correcta era de tan sólo 29, muchos de los cuales tenían lazos
demostrados con organizaciones terroristas Islámicas.
El programa “fracasó
al no proporcionar una línea temporal clara de daño a los lugares
históricos” según BBC, al referirse a la destrucción Árabe del
barrio Judío de Jerusalén entre 1948 y 1967, la cual fue
sencillamente omitida del reportaje. Aunque Lynette Ordman declaró
estar encantada (“Estamos obviamente contentos por ello. Deseo
animar a otras personas a que se quejen de la BBC"), la cadena
parece que no tanto. Y es que el número de quejas se ha multiplicado
por 20 en lo que va de año. “La gente debería empezar a darse
cuenta de que la BBC tiene una carta que dice que tiene que ser
justa e imparcial, y tenemos derecho a quejarnos porque pagamos
impuestos”.
De momento, y tras haber
reconocido "estar nadando en emails", la BBC reconoció que el
conflicto es “un tema complejo”, aunque esto no colaboró a
calmar los ánimos. Así que desde el 13 de Noviembre BBC dispone de
una figura concreta para supervisar la parcialidad de la cadena
sobre cualquier tema (conocido como "el policía de la BBC");
la medida tampoco a satisfecho a los televidentes, y la cadena ha
tenido que nombrar un segundo "policía" especializado en el
conflicto, y estudia nombrar un supervisor para cada programa, según
categorías (noticias-debates). Uno de los que ya están en el puesto,
Malcolm Balen, consejero editorial de la cadena, pasó a ser
supervisor de la oficina de Jerusalén, y ha tardado exactamente dos
meses, desde que se le encargó redactar un informe, en concluir que
la BBC es, efectivamente, propalestina "en, al menos, buena parte
de las noticias". Omisiones selectivas de ataques Palestinos,
cambios de nombres y cargos, censura en la pertenencia a
organizaciones armadas Palestinas y un uso "que nunca parece
suficiente" del término "militante" en lugar de "terrorista"
son algunos de los rasgos que Balen encuentra en la BBC. Hace tan
sólo dos semanas, en una entrevista enterrada en el Economist,
Balen anunciaba sorprendentemente que "si yo deseara noticias
imparciales del conflicto Árabe-Israelí, sencillamente, cambiaría de
canal".
La reacción no se hizo
esperar, y el director de la oficina en Israel, Danny Seaman, ha
respondido que "por mi como si han nombrado a la Reina, lo que
nos importa es que la BBC responde a estándares profesionales como
agencia de noticias profesional", a lo que fue contestado con un
seco "ahí tiene las cintas, mírelas" en una carta al
London Times. Desde que el portavoz de la cadena zanjase el
intercambio de misivas con un "Malcolm Balen es un editor con una
fuerte experiencia profesional que trabaja como consejero para
apoyar al equipo sobre el terreno", en la cadena se ha hecho el
silencio.
|
Motivado por la experiencia de Lynette and Michael Ordman, un
colectivo neoyorquino ha supervisado el trabajo del periodista
Jack Kelley, de USA Today, desde que la publicación anunciase
haber descubierto que gran parte del trabajo de Kelley era
inventado, en concreto, las ocho últimas grandes historias del
reportero. El comité encontró entre ellas un relato
desgarrador de primera mano de un grupo de colonos disparando
contra un taxi Palestino en Hebrón, al que exigió, previa
manifestación en la puerta del diario, una rectificación
aparte. El reportero reconoció que "también" estaba
inventado. Hasta ahora, el descubrimiento de Kelley, que ha
inspirado una película, ha provocado las dimisiones de varios
personajes "intocables" de la publicación, entre ellas
la de Hal Ritter, editor jefe de la sección de noticias y uno
de los nombres más conocidos del periodismo Norteamericano.
"Como institución, hemos fracasado a nuestros lectores
al no reconocer los problemas con Jack Kelley. Por lo cual me
disculpo", declaró Craig Moon. |
 |
|