EU financiación de las actividades terroristas en contra de Israel
Petición

A partir del año 2001, la Union Europea (EU) ha financiado aproximadamente el 10% del presupuesto de la Autoridad Palestina (PA). El presupuesto de la Autoridad Palestina fue utilizado, entre otras cosas, para financiar las actividades terroristas que causaron muertes y heridas de centenares de ciudadanos israelies.

Las evidencias que prueban la financiacion de las acitividades terroristas por parte de la PA figuran en los documentos capturados por el ejército de defensa de Israel (IDF)  en las oficinas de la PA. El material escrito incluye órdenes firmadas por Arafat, para que el ministerio de finanzas de la PA transfiera fondos a las organizaciones terroristas.

Un grupo de ciudadanos Europeos, amigos de Israel, ha elevado una petición a las instituciones de la Union Europea (EU) con las siquientes demandas:

       1.  Que la EU acepte su responsabilidad por la indirecta financiación de las actividades terroristas en contra de Israel.

       2.  Garantizar que la ayuda finaciera que la EU preste en el futuro a la PA no será utilizada para financiar actividades trerroristas.

       3.  Posponer toda ayuda financiera a la PA mientras no existan adecuados mecanismos de control.

Las declaraciones oficiales de la EU desmienten que la ayuda financiera para la PA fue utilizada para financiar actividades terroristas en contra de Israel. Sin embargo, extraoficialmente, diplomáticos de la EU en Bruselas admitieron en conversaciones con periodistas que se perdió el rastro del dinero que la EU entregó a la PA y que hace años es politicamente incorrecto tratar ese tema.

 

Para facilitar el apoyo público a la petición, el texto de la misma aparece en la página.

Por favor preste su apoyo a esta peticion y pase este mensaje a todos sus familiares y amigos.  
 

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Yo me avergüenzo
Oriana Fallaci

CONTRA EL ANTISEMITISMO. La veterana periodista y escritora vuelve al primer plano de la actualidad al publicar un tenso alegato en el que denuncia el antisemitismo que subyace en el apoyo a la causa palestina y las duras críticas a Israel de los medios europeos. La periodista italiana ya provocó una extraordinaria polémica tras los atentados del 11 de Septiembre, cuando defendió los valores de la cultura occidental frente al Islam, arremetiendo contra la inmigración musulmana en Europa. Aquel artículo, La rabia y el orgullo, publicado por EL MUNDO, dio pie a un libro que en Italia havendido ya un millón de ejemplares y que publicará próximamente en España La Esfera de los Libros.

Me parece vergonzoso que en Italia se haga una manifestación de individuos que vestidos de kamikazes berrean infames injurias contra Israel, exhiben fotografías de líderes israelíes sobre cuya frente han pintado una esvástica e incitan al pueblo a odiar a los hebreos. Y que por volver a ver a los hebreos en los campos de exterminio, en las cámaras de gas, en los hornos crematorios de Dachau, Mathausen, Buchenwald, Bergen-Belsen, etc., estarían dispuestos a vender un harén a su propia madre.

Me parece vergonzoso que la Iglesia católica permita a un obispo para más inri alojado en el Vaticano, un señor que no procede precisamente de la casta de los santos y que fue pillado, en Jerusalén, con un arsenal de armas y explosivos escondidos en compartimentos camuflados de su sagrado Mercedes participar en dicha manifestación y colocarse ante un micrófono para dar gracias, en nombre de Dios, a los kamikazes que masacran a los hebreos en las pizzerías y en los supermercados, amén de llamarles «mártires que van a la muerte como a una fiesta».

Me parece vergonzoso que en Francia, la Francia de la Libertad-Igualdad-Fraternidad, se quemen las sinagogas, se aterrorice a los hebreos y se profanen sus cementerios. Me parece vergonzoso que en Holanda, en Alemania y en Dinamarca los jóvenes alardeen del pañuelo palestino como antaño las vanguardias de Mussolini hacían ostentación de las insignias fascistas. Me parece vergonzoso que en casi todas las universidades europeas los estudiantes palestinos siembren y alimenten el antisemitismo. Que, en Suiza, hayan pedido que se le retire el Premio Nobel de la Paz a Simon Peres, concedido en 1994, y que se reivindique el símbolo de la paloma con el ramo de olivo en el pico, que se identifica con Arafat. Me parece vergonzoso que los eximios miembros del Comité, un Comité que (por lo que parece) premia más el color político que el mérito, haya tomado en consideración tal petición. Al infierno el Premio Nobel y gloria a quien no lo reciba.

Me parece vergonzoso (centrándome de nuevo en Italia) que las televisiones estatales contribuyan al resurgimiento del antisemitismo llorando sólo los muertos palestinos, mientras ningunean a los muertos israelíes, hablan de ellos de pasada y, a menudo, de una forma negligente. Me parece vergonzoso que acojan en sus debates con tanta deferencia a los bellacos que ayer celebraban la masacre de Nueva York y hoy celebran las matanzas de Jerusalén, Haifa, Netania o Tel Aviv. Me parece vergonzoso que la prensa escrita haga lo mismo, que se indigne porque en Belén los tanques israelíes rodean la Iglesia de la Natividad y que no se indigne porque en esa misma iglesia 200 terroristas palestinos, bien pertrechados de ametralladoras, municiones y explosivos (entre ellos varios jefes de Hamas y de Al Aqsa), sean huéspedes bienvenidos de los frailes (que, sin embargo, aceptan de los militares de los tanques las botellas de agua mineral y las cestas de miel).

Me parece vergonzoso que, al dar el número de los israelíes muertos desde el comienzo de la Segunda Intifada (412), un conocido periódico haya considerado justo subrayar con grandes caracteres tipográficos que en sus accidentes de carretera mueren más (600 al año).

Me parece vergonzoso que el Osservatore Romano, es decir el periódico del Papa, un Papa que no hace mucho tiempo dejó en el Muro de las Lamentaciones una carta pidiendo perdón a los hebreos, acuse de exterminio a un pueblo exterminado a millones por los cristianos europeos. Me parece vergonzoso que a los supervivientes de aquel exterminio (gente que lleva todavía el número marcado en el brazo) el citado diario les niegue el derecho a reaccionar, a defenderse, a no dejarse exterminar de nuevo. Me parece vergonzoso que en nombre de Jesucristo (un hebreo sin el cual hoy estarían todos en el paro) los curas de nuestras parroquias o centros sociales cortejen a los asesinos de los que, en Jerusalén, no pueden salir a tomar una pizza o a comprar huevos sin saltar por los aires.Me parece vergonzoso que estén de parte de los mismos que inauguraron el terrorismo matándonos en los aviones, en los aeropuertos, en las Olimpiadas, y de los que hoy se siguen divirtiendo matando periodistas occidentales. Fusilándolos, secuestrándolos, degollándolos y decapitándolos. (Tras la publicación de La rabia y el orgullo alguno en Italia hubiera querido hacérmelo a mí. Citando versos del Corán exhorta a su hermanos de las mezquitas de la Comunidad islámica a castigarme en nombre de Alá. A matarme. Incluso a morir conmigo. Como es un tipo que conoce bien el inglés, en inglés le contesto: «Fuck you» [Jodéte]).

Yo encuentro vergonzoso que casi toda la izquierda, esa izquierda que hace veinte años permitió a una marcha sindical poner un ataud (cual advertencia mafiosa) delante de la sinagoga de Roma, olvidando el tributo que dieron los judíos en la lucha antifascista. Desde Carlo y Nello Rosselli, por ejemplo, desde Leone Ginzburg, Umberto Terracini, Leo Valiani, Emilio Sereni, desde las mujeres como mi amiga Anna Maria Enriques Agnoletti fusilada en Florencia el 12 de junio de 1944, desde los setentacinco de los trecientostrentacinco matados en las Fosse Ardeatine, desde los infinitos otros muertos bajo las torturas y combatiendo y delante de los pelotones de ejecución. (Los compañeros, los maestros de mi infancia y de mi primera joventud). Encuentro vergonzoso que también por culpa de la izquierda, mejor dicho sobretodo por culpa de la izquierda (piensa en la izquierda que inaugura sus congresos aplaudiendo al representante de la OLP, en Italia el jefe de los palestinos que quieren la distrucción de Israel) los judíos de las ciudades italianas tengan otra vez miedo. Y en las ciudades francesas y holandesas y danesas y alemanas, lo mismo. Encuentro vergonzoso que al paso de los malos vestidos de kamikaze tiemblen como en Berlin temblaban en la noche de los cristales, es decir la noche en la cual Hitler empezó la caza al judío.
  Yo encuentro vergonzoso que obediendo a la estupida, ruin, deshonesta y para ellos ventajosa moda del "Politically Correct", los oportunistas de siempre, mejor dicho los parasitos de siempre, exploten la palabra Paz, que en nombre de la palabra Paz, ya más jodida que las palabras "Amor y Humanidad", absuelvan sólo de una parte el odio y la bestialidad, que en nombre de un pacifismo (lease conformismo) delegado a los grillos cantarines y a los juglares que antes lamían los pies a Pol Pot, exalten a la gente confundida o ingenua o atemorizada, que la timen, la corrompan, la lleven atrás medio siglo, es decir a la estrella amarilla en el abrigo. Estos charlatanes a los cuales le importa de los palestinos lo mismo que a mi me importa de ellos. Nada.
Yo encuentro vergonzoso que tantos italianos y tantos europeos hayan elegido como bandera (es un decir) Arafat. Esta nulidad que gracias al dinero de la familia real Saudita hace el Mussolini perpetuo y que en su megalomanía se cree que pasará a la Historia como el George Washington de Palestina. Este inculto que cuando lo entrevistas no consigue construir una frase completa, un discurso articulado. Asi que para reconstruirlo todo, escribirlo, publicarlo tienes que hacer un esfuerzo
tremendo y llegas a la conclusión que comparado con él, hasta Gadafi es Leonardo da Vinci. Este falso guerrero que va siempre uniformado como Pinochet, nunca se pone un traje civil, y que todavía no ha participado en una batalla. La guerra la manda a hacer , siempre la mandó a hacer a los demás. Es decir a los pobres que creen en él. Este pavo incapaz que actuando en la parte del Jefe de estado, ha hecho naufragar los acuerdos de Camp David, la mediación de Clinton. No , no , Jerusalén , la quiero , toda , para , mi. Este eterno mentiroso que tiene un esbozo de sinceridad sólo cuando (en privado) niega siempre a Israél el derecho de existir, y que, como digo en mi libro, se retrata cada cinco segundos.Siempre hace el doble juego, miente hasta si le preguntas qué hora , es asi que no puedes confíar nunca. Nunca! Por él acabas sistematicamente traicionado. Este eterno terrorista que sólo sabe hacer el terrorista (quedandose al cubierto) y que en los años setenta, es decir cuando lo intrevisté, entrenaba también a los terroristas de la Baader-Meinhof. Con ellos, niños de diez años. Pobres niños. (Ahora los entrena para hacer de ellos unos kamikazes. 8Cien baby-kamikazes están en la cantera: Cien!!!!!!!) Esta veleta que tiene la esposa en Paris, servida como una reina, y que tiene su pueblo en la mierda. De la mierda lo saca sólo para mandarlo a morir, a matar y a morir, como las chicas de dieciocho años que para tener la igualdad con los hombres tienen que forrarse de
explosivo y desintegrarse con sus victimas. Y sin embargo muchos italianos los aman, sí. Exactamente como amaban a Mussolini. Muchos europeos también.
Yo lo encuentro vergonzoso y veo en todo esto el surgir de un nuevo fascismo, un nuevo nazismo. Un fascismo, un nazismo, tanto más siniestro y despreciable en cuanto que es conducido y nutrido por aquellos que hipocritamente se hacen los buenos, los progresistas, los comunistas, los pacifistas, los catolicos, mejor dicho los cristianos, y que tienen la cara dura de llamar "amante de la guerra" a quien como yo grita la verdad. Lo veo, sí, y digo lo que sigue. Yo con el tragico y shakespeariano
Sharon no he sido nunca tierna. ("Se que ha venido a añadir una nueva muesca a su fusil" murmuré casi con tristeza cuando fui a intrevistarle en 1982). Con los israelies me he peleado muy a menudo, me he peleado mucho, y en el pasado he defendido bastante a los palestinos. Puede ser que más de lo que merecían. Pero estoy con Israél, estoy con los judíos.
Estoy como estuve de adolescente, es decir en los tiempos en los cuales combatía con ellos, y las Anne Marie morían fusiladas. Defiendo su derecho a existir, a defenderse y a no hacerse exterminar una segunda vez. Y disgustada por el antisemitismo de tantos italianos, de tantos europeos, me da vergüenza de esta vergüenza que deshonra a mi país y a Europa. En el mejor de los casos, no una Comunidad de Estados, si no un pozo de Poncios Pilatos. Y también si todos los habitantes de este planeta pensasen de una manera diferente, yo seguiré pensando así
.
 

Oriana Fallaci es periodista y escritora. Reside actualmente en Nueva York. Este artículo es un resumen del publicado ayer por la revista italiana Panorama.

 

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Dónde comenzó todo
El Alzheimer del pueblo palestino

Marcos Aguinis
www.aurora-israel.co.il
31 de Marzo del 2002

 
Un chiste macabro dice que la enfermedad de Alzheimer brinda un gran beneficio: sólo permite conocer gente nueva... Pero causa el enorme daño de borrar la propia historia. Y esto no es un chiste. La tragedia palestina, al marginar la Historia, obtura sus vías de solución. Se ha dicho que los palestinos «no pierden la oportunidad de perder la oportunidad». Y esto es así porque no recuerdan sus propios errores y, en consecuencia, no advierten que pueden hallar su independencia y prosperidad a la vuelta de la esquina.
¿Qué cosas tan importantes han olvidado? Por razones de espacio, sólo puedo brindar una síntesis.
Al terminar la II Guerra Mundial, Palestina estaba bajo el mandato colonial de Gran Bretaña. La comunidad judía profundizó su lucha emancipadora porque, desde finales del siglo XIX, venía construyendo su Estado y no aceptaba algo que no fuera la independencia. Había fundado centenares de kibutz, escuelas, hospitales, caminos, granjas, teatros, forestó yermos, canalizó el agua y hasta edificó Tel Aviv sobre dunas de arena. Creó la primera universidad, la primera orquesta sinfónica y el primer instituto científico de Oriente Próximo. Tenía aparato administrativo y Fuerzas de Defensa.Gran Bretaña, que contaba con el apoyo de la comunidad árabe de Palestina y de la Liga Arabe que ella misma había ayudado a fundar, elevó el problema a las Naciones Unidas con la esperanza de que condenasen las pretensiones judías y pudiese continuar su mandato.
Se formó un comité integrado por países neutrales que recomendó el fin del tiempo colonial británico y la partición de Palestina en dos estados: uno árabe y otro judío. Las fronteras del Estado judío fueron dibujadas según las poblaciones predominantemente judías y el resto fue adjudicado al Estado árabe. Ambos se mantendrían unidos por cruces territoriales y la complementación económica.
¿Qué pasó? Los judíos aceptaron el veredicto. Aunque no se les hacía un regalo porque Israel ya existía gracias al sudor de sus habitantes , se legitimaba su anhelo de soberanía. Los árabes, en cambio, rechazaron la oferta y proclamaron su intención de arrojar a todos los judíos al mar. En efecto, apenas Israel proclamó su independencia, siete ejércitos árabes violaron la decisión de las Naciones Unidas y se arrojaron sobre el exiguo territorio.Los judíos carecían de armas: nadie se las vendía porque consideraban imposible que pudiesen sobrevivir. El único país que accedió a proporcionárselas fue Checoslovaquia porque suponía que el socialismo del flamante estado lo llevaría a la órbita soviética.
En conclusión, si la agresión árabe hubiese triunfado, no existiría Israel. Pero la Historia fue distinta. La guerra la quisieron y forzaron los árabes, no Israel. Y perdieron. Ahí comenzó la tragedia palestina. Por culpa de sus dirigentes. De haber actuado con sensatez, en 1947 ya hubieran tenido su Estado propio.
Luego de la derrota, los países vencidos se apoderaron de lo que quedaba de Palestina. Gaza pasó a ser administrada por Egipto y Cisjordania fue anexada al reino de Transjordania, que cambió su nombre por Jordania. En consecuencia, los territorios que hubieran correspondido al Estado árabe palestino fueron devorados por esos dos países, no por Israel. Pero durante 18 años ni una sola voz egipcia, jordana o palestina reclamó convertirlos en un Estado independiente con Jerusalén Este de capital. Jerusalén Este había quedado en manos jordanas, pero no fue convertida en su capital ni fue a visitarla ningún jefe de Estado árabe; era un villorrio marginal donde, eso sí, se destruyeron las centenarias sinagogas, se arrancaron lápidas del Monte de los Olivos para construir letrinas y se prohibió el acceso de los judíos al Muro de las Lamentaciones.
Los palestinos perdieron otra vez la oportunidad de proclamar su Estado en Gaza y Cisjordania. Llegó el año 1967. Los Estados árabes, impulsados por el entonces presidente de Egipto Gamal Abdel Nasser, decidieron terminar con Israel. Bloquearon el golfo de Akaba y exigieron el retiro de las tropas de Naciones Unidas que evitaban el encontronazo de los enemigos. Pese a los desesperados ruegos de Israel, las Naciones Unidas se marcharon y dejaron libre la ruta de la matanza. Pero Israel, que no tenía vocación suicida, no esperó a que fuera demasiado tarde, a que la mano del verdugo lo agarrase del cuello. Estalló la Guerra de los Seis Días.
La victoria israelí fue impresionante. Pero no cambió la realidad: Israel seguía siendo un pequeño Estado en medio del océano árabe.En consecuencia, tendió la mano a sus enemigos y ofreció negociaciones de paz que incluían la devolución de territorios. Los líderes árabes se reunieron en Jartum para dar su respuesta. Y la respuesta fueron los arrogantes y famosos Tres Noes: no al reconocimiento, no a las negociaciones y no a la paz con el Estado de Israel.
Los palestinos volvieron a perder esa oportunidad. Ahora olvidan que un halcón como Menahem Begin, para obtener la paz con Egipto, le reintegró generosamente hasta el último grano de arena del Sinaí. Y que además le obsequió pozos petrolíferos, rutas, aeropuertos, los complejos turísticos de Taba y Sharm El Sheik, desmantelando incluso la ciudad judía de Yamit, construida entre Gaza y el Sinaí. Vale la pena recordar que quien estuvo a cargo de la penosa tarea de sacar a los colonos israelíes de la península fue el entonces general Ariel Sharon.
Debo obviar otros hechos para referirme a la última, magnífica y ya olvidada oportunidad desperdiciada. Sucedió en Camp David II. El primer ministro israelí, Ehud Barak, más pacifista que Rabin, le ofreció a la Autoridad Nacional Palestina todo lo que pretendía (menos la autodestrucción, por supuesto). Arafat replicaba con un monocorde no. Clinton le reprochó, irritado: «Basta de decir no: haga sus propias propuestas». No las hubo. No las hubo porque hubieran conducido a la paz.
El líder israelí volvió triste: había ofrecido sin resultado mucho más de lo que su pueblo aceptaría. Arafat volvió alegre porque continuaría la guerra que lo mantiene en la primera página de los diarios de todo el mundo. Su vida de combatiente le otorga más laureles que la aburrida administración de un país. Era obvio que pocos días después iba a lanzar la segunda, innecesaria y criminal Intifada.
Digámoslo sin cobardía: entre la creación de un Estado palestino pacífico y la promocionada Intifada, ¡Arafat eligió la Intifada! Si ahora no existe un Estado palestino independiente es por voluntad de la dirigencia palestina, no de Israel. Hay que denunciar esta verdad simple y dura. De lo contrario, se ahondará en la estéril tragedia que enluta a Oriente Próximo y demora una solución que está al alcance de la mano.
La enfermedad de Alzheimer impide recordar que esta Intifada fue decidida antes de Camp David, como confesó el ministro palestino de Comunicaciones. No estalló contra Sharon, que ni siquiera era ministro, sino contra el pacifista Barak, quien durante los cinco meses que le quedaban en el Gobierno recurrió a todas las declaraciones y negociaciones posibles, directas e indirectas, para que cesara la violencia y continuara el proceso de paz.No hubo caso, no hubo un solo día sin ataques palestinos y el efecto inevitable fue el triunfo electoral del primer ministro Ariel Sharon.
Desde hace décadas, en Israel actúa el Movimiento Paz Ahora, que dinamiza a un millón de adherentes. ¿Qué movimiento por la paz existe entre los palestinos? No pido que reúnan 100.000, ni 10.000. ¡Me conformaría con sólo 1.000! Pero eso no es posible porque su dirigencia ha estimulado la pérdida de la memoria y un desmesurado crecimiento del odio. Los palestinos, después de cada nueva frustración, se dedican a matar judíos. «Habrá paz», dijo Golda Meir, «cuando amen a sus hijos más de lo que nos odian a nosotros». Esta también es una simple y dolorosa verdad.
 

Marcos Aguinis es escritor y ganador del Premio Planeta con la novela La cruz invertida.

 

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“¡Jihad, Jihad, Jihad, Jihad, Jihad!”

 Intifada de Al Aqsa en los medios

Por: Ezequiel Finkelberg
 

 Existe hoy en día una incongruencia entre la imagen de Israel en los medios de comunicación internacionales y la posición política del estado judío en los centros de toma de decisión mundiales. En éstos, se sabe muy bien quién es Arafat y adónde conduce. Por más que todos los datos de la realidad piden a gritos que se aclare la verdad, los medios se resisten a cambiar los términos de buenos-malos en su relato.

 
"Si alguien dice que quiere destruirte, créele". Estas palabras de Menajem Beguin a diez años de su muerte no podrían ser más actuales. Aún así, una minoría se niega a aceptar el total fracaso del proceso de Oslo en traer paz a Medio Oriente.

La comunidad internacional no lo niega, la población israelí no lo esconde y todos lo saben. Pero lamentablemente los encargados de informar la caída del mito se niegan a aceptar la realidad.

Los medios de comunicación internacionales podrían haberse hecho un festín con la cantidad de violaciones a las cláusulas de Oslo por parte de los palestinos. Antes y después de la Intifada de Al Aqsa.

No es fácil convencer a una persona de que sus ideas están equivocadas. Imagine cuánto más difícil es si la persona ha puesto muchos intereses en juego. Pueden ser ideológicos o monetarios. Dicha persona entonces negará cualquier dato que la contradiga. Está enamorada de su idea y no piensa dejarla a ningún precio. Como sabemos, los sentimientos son tendencias irracionales.

Tomemos el ejemplo del barco Karin A y las 50 toneladas de armamento capturadas por Israel. Todos los datos –se miren por donde se miren- confirman que la dirección del encargue pertenecía a la Autonomía Palestina de Yasser Arafat. Sólo basándose en suposiciones podía el raís (presidente) escapar a la condena internacional. De la manera más cruda habían quedado expuestos los deseos palestinos de guerra total.

Por un lado estaban los diarios y dirigentes del mundo árabe como el saudí Arab News[1] según el cual "Israel preparó todo como una trampa para dificultar el trabajo del enviado estadounidense Zinni". Para los Emiratos Árabes Unidos[2] Israel lo creó para "justificar previos y futuros derramamientos de sangre" e "inventó la historieta del barco para desplegarla como nueva evidencia del terrorismo israelí" según el editorial del saudí Al Riyash.[3] Ellos acusan a Israel. Todo es un invento judío.

Por el otro encontramos al mundo libre. El primer ministro Ariel Sharón dijo sobre la captura del barco: "Arafat eligió comprar misiles Katiusha en lugar de educación para los niños". El ministro de Defensa y presidente del Partido Laborista, Biniamín Ben Eliezer, comentó que "la operación será recordada por la historia muy cercana a la de Entebbe". El diputado del Partido demócrata de los Estados Unidos, Gary Ackerman, lo puso de una manera aún más clara: "Existe un 100% de seguridad de que Arafat estuvo personalmente envuelto en los arreglos del barco y en el encargo del armas. Ciento por ciento que iban dirigidas a la Autonomía Palestina".

Hay una minoría que se niega claudicar. Intentan ser objetivos y afirman que ni los demócratas ni el mundo árabe tienen razón. No querrán señalar al culpable para no ser acusados de subjetivos. Imposibilitados de ocultar tamaña información se limitan a minimizar el hecho. Unos anteponían la elocuente frase "según Israel" [4]. Otros esconderán los datos dentro de artículos inconexos. Más aún: cuando a mediados de febrero Arafat aceptó en una carta a Colin Powell su "responsabilidad política" (aunque no personal) sobre las armas, para algunos la noticia-bomba merecía la increíble cifra de 47 palabras[5]. Luego de esto, no quedaba lugar para informar que ni siquiera la misma fue escrita por Arafat sino con la ayuda del enviado de la Unión Europea Miguel Moratinos y el cónsul general de EE.UU. para Jeusalem, Ronald Slicher.

La negación de la violencia palestina tiene los mismos efectos que la negación del Holocausto, sólo que con prensa.

La realidad es tan abrumadora que resulta de difícil digestión. Estamos hablando de 350 cohetes, 1.500 morteros, más de 700 misiles antitanque y 522 minas terrestres. Además había allí 2,200 kg de explosivos suficientes para realizar al menos 140 atentados como los de la discoteca del Dolfinarium en Tel Aviv, que dejó 21 adolescentes muertos y 86 heridos. Todo esto sin contar 18 armas livianas, 242 rifles de asalto y 735 granadas de mano.

¿Cómo es posible que se compren esas armas para atacar a la población civil indefensa? Es incomprensible que alguien lleve la maldad hasta tal punto. La prensa antiisraelí termina haciéndole el juego a los terroristas ¿Alguien puede creer realmente que seis millones de judíos murieron en los crematorios? Es una exageración. Seguramente hemos entendido mal, probablemente no fueron tantos, o no fueron asesinados, etc, etc etc. En resumen: "Ninguna persona en su sano juicio podría creer un juego como este"[6].

Esa es justamente una de las dificultades de la hasbará (esclarecimiento) que intenta realizar el Estado de Israel. No solamente que el trabajo de los palestinos es atacar hasta que consigan su objetivo –lo cual es una carrera interminable contra los mitos-. Sino que, incluso cuando Israel a todas luces tiene razón- debe salir a justificar la realidad. Explicar que ella puede existir. Que no hay necesidad de que los hechos le sean adversos. No solamente que el estado judío tiene razón, sino lograr que tomen en cuenta que existe la posibilidad.
 

PIEDRA LIBRE A ARAFAT

Negando todos los hechos, contra todos los datos que se conocen, Arafat no mostró pruebas. Se limitó a decir: "Como ustedes pueden ver, los israelíes inventan historias. Ahora se trata de un barco."

El barco y su cargamento tenían un costo aproximado de 100 millones de dólares. ¿Quién puede costearlo? ¿Acaso una organización terrorista marginal o quien recibe donaciones europeas?

Todo esto fue censurado y pronto la operación "Arca de Noé" logró el estado marginal deseado.

Así, las armas "made in Irán" no indican que de allí provenían. Todo es relativizado. Omar Akawi, capitán del Karin A, no tiene nada que ver con la dirigencia palestina a pesar de ser asesor de su Ministerio de Transporte. Tampoco su confesión importa. Después de todo, ¿qué dijo? "Esperaba que Awadallah (conocido comprador de armas de la AP) me ordenara detener el cargamento (luego de que Arafat llamara a un cese de fuego) pero él nunca me dijo que así lo hiciera". También por casualidad es miembro de la organización Fataj desde 1976. Fataj es presidida por Arafat.

Finalmente, cuando Arafat confesó que era responsable político, nadie se sorprendió, y luego de cuatro o cinco líneas todo quedó olvidado. Israel entregó pruebas a EE.UU. de que Imad Mayes Mughniyeh, encargado de operaciones en el exterior del Hizballah, estaba involucrado en el tráfico. Eso no indica contactos entre todas las organizaciones terroristas. De ninguna manera. ¿Por qué habría de importar que Mughniyeh se encuentre en la lista de terroristas buscados por EE.UU?

Pero creer que todo fue planeado por el presidente palestino es demasiado obvio y burdo para ser cierto. ¿Acaso Israel puede tener razón?

Si queremos saber lo que pasa, los medios tradicionales no nos ayudan mucho... Por ejemplo, el primer ministro checo, Milos Zeman, rompió con la tradicional posición antiisraelí europea. "Ustedes no pueden negociar con terroristas porque la única respuesta de los terroristas para lograr sus objetivos es el chantaje y más demandas". Por si quedaba alguna duda del apoyo que había formulado al gobierno de Ariel Sharón concluyó: "Esta es nuestra experiencia con el régimen de Adolf Hitler". Zeman se adelantó a cualquier clase de reclamos por la comparación Arafat-Hitler: "Si se parece a un pato, camina como un pato y sabe a pato; entonces, es un pato". Tan contundente como impublicable.

La realidad debe ser ignorada para evitar romper la hermosa burbuja que hemos creado. Frente a esto, el pueblo palestino vive una realidad mucho más clara donde las niñas palestinas son "los primeros soldados en el frente (pertenecientes a una) nación de gigantes que defenderá tierra santa con su sangre, con su alma, desde la cuna hasta el entierro...".[7]

Las madres, por su parte "salen a la calle con gritos de alegría diciendo 'Alabanzas para Alá...'" cuando se enteran que su hijo ha muerto. "Este es el pueblo palestino".
 
Mientras el mundo se encuentra feliz con los relatos sobre el abuelo Arafat; éste no deja de dar mensajes muy reales sobre la visión palestina de la paz.[8]

Antes de pararse frente al mundo y sonreír por cómo sus palabras serían evitadas dijo:

"Hacia Jerusalén nosotros marcharemos con un millón de mártires. Dios, rey del universo, por favor déjame ser uno de ellos".

Antes de recibir el aplauso se dirigió decidido a la multitud:
 
"¡Al-jihad, al-jihad, al-jihad, al-jihad, al-jihad, al-jihad!" ("¡Guerra santa, guerra santa, guerra santa, guerra santa, guerra santa, guerra santa!").

 
Notas
  1. Editorial, citado por el Jerusalem Post, 11/1/2002
  2. Al Ittihad, citado por el Jerusalem Post, 11/1/2002
  3. Citado por el Jerusalem Post, 11/1/2002
  4. "Las amenazas, los atentados, sus respuestas y sus planes extraños" (Página/12, Argentina, 25 de enero 2002)
  5. El Mundo de España, 14 de febrero de 2002.
  6. Diario Qatarí Al Sharq: Jerusalem Post 11/1/2002
  7. WAFA (Agencia de Noticias Oficial Palestina), discurso de Arafat , 18 de diciembre de 2001.
  8. Canal Satelital Palestino en árabe (26 de enero de 2002). Veinticuatro horas después del atentado llevado a cabo por la primer mujer suicida palestina.

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Israel y las Naciones Unidas
Copyright © 5 May 2002, Israel Hasbara Committee
 
Israel y las Naciones Unidas. El Estado de Israel tiene todo el derecho de ser aprensivo de cualquier Comision Invetigadora enviada por la ONU. Israel ha sido acusada una vez mas por la ONU, y condenada mas que otras naciones, inluyendo Iran, Irak, Corea del Norte, Yugoslavia, Sudan y otras varias. Cuando se refiere a Israel, la ONU puede ganar el mayor premio de ser la mas imparcial en toda la historia. Puede ser que una parte nunca pueda tener razon? Este deplorable estado de situacion ha llevado a que casi todas las facciones politicas en la Knesset esten juntas para combatir esta amenaza que no es solo contra Israel sino contra la civilizacion misma. El gobierno israeli advirtio a la Autoridad Palestina, en varias ocasiones, de que si no cumple con sus responsabilidades de mantener la ley y el orden en su territorio, el Ejercito israeli tendra que actuar por ella. Ninguna nacion en la faz de la Tierra puede mantenerse neutral cuando se enfrenta a estos continuos ataques contra su poblacion inocente. Por necesidad el Ejercito israeli ingreso a Jenin, un conocido centro de actividad terrorista; para sacar de raiz todas las formas futuras posibles de agresion, incluidas las fabricas de bombas, depositos de municiones, cinturones explosivos para los terroristas suicidas, y a los centros de planificacion terrorista. A diferencia de los bien planeados asesinatos suicidas palestinos que son ejecutados sin dar aviso, el Ejercito israeli dio aviso de su ataque. Las preparaciones en Jenin para una confrontacion con las fuerzas de Tzahal son ahora bien conocidas hasta el detalle mas pequeסo, incluidos los tachos de basura, las manijas de puertas y refrigeradores que se activaban como bombas por los residentes de Jenin, todo estuvo preparado antes de que el Ejercito israeli ingrese al area. Esto es suficiente evidencia de que los Palestinos estaban bien enterados de su destino. Tenian la opcion de rendirse y de esta forma evitar cualquier acto de violencia pero optaron por el otro camino. Mucha de la propiedad destruida que se ve por los medios fue el resultado de los explosivos dispuestos por los palestinos en sus propios hogares y edificios. Ademas tenemos una amplia documentacion que confirma que el reciente liberado Sr. Arafat, el ganador de un Premio Nobel de la Paz, engaסo al mundo entero acerca de su participacion directa en los ataques de los infames suicidas asesinos de gente inocente. Su mano derecha, Marwan Barguti, que se encuentra bajo custodia israeli, confirmo la semana ultima que el Sr. Arafat no solo sabia de todos los ataques suicidas sino que tambien los autorizaba. Con todos estos hechos, que hablan por si mismos, ningun miembro de la Asamblea General de la ONU vio lugar para una resolucion condenando a la Autoridad Palestina por crueles asesinatos. Una vez mas, las victimas, los israelies, son llamados agresores.
 

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